Limpieza y mantenimiento de tu notebook después del verano cordobés

El verano cordobés no perdona: semanas de 38 grados, tierra que entra por cada ventana abierta, y la notebook trabajando igual, muchas veces apoyada en la cama o al lado del ventilador que le sopla polvo directo. Febrero y marzo son el momento ideal para dedicarle una hora de mantenimiento antes de que arranque el año en serio.
Por qué el calor y el polvo son la peor dupla
Tu notebook se enfría aspirando aire por las rejillas y empujándolo por un disipador. El polvo se acumula justo ahí, forma una manta que aísla el calor, y el equipo responde de la única forma que sabe: gira más fuerte los ventiladores y, si no alcanza, baja su propio rendimiento para no dañarse. Si tu máquina venía volando en diciembre y ahora ronronea fuerte y anda lenta, es probable que no esté vieja: está sucia y acalorada.
La limpieza que podés hacer vos, paso a paso
- Apagá el equipo por completo y desenchufalo. Nada de limpiar con la notebook encendida.
- Rejillas de ventilación: soplalas con aire comprimido en ráfagas cortas, sin acercar demasiado el pico. Es el paso que más cambia la temperatura.
- Teclado: dala vuelta con cuidado, sacudila suave y repasá entre las teclas con pincel de cerdas blandas o aire.
- Pantalla: paño de microfibra apenas humedecido con agua, movimientos circulares y sin presionar. Nunca productos con alcohol o amoníaco directo sobre el panel.
- Puertos USB y de carga: una pasada suave con pincel seco. Ahí también se junta tierra.
- Chasis: paño húmedo bien escurrido, y secá enseguida.
Los hábitos que la cuidan el resto del año
- Usala sobre superficies duras: mesa, escritorio, base. La cama y el sillón tapan las rejillas y la hacen tragar pelusa.
- No la dejes al sol ni adentro del auto: el calor extremo castiga la batería más que cualquier otra cosa.
- Si el ambiente está muy caluroso, una base con ventiladores ayuda a que respire.
- Repetí la limpieza de rejillas cada dos o tres meses; en Córdoba, con la tierra que vuela, lo agradece.
Pasta térmica y limpieza interna: cuándo toca el técnico
Entre el procesador y su disipador hay una capa de pasta térmica que transmite el calor, y con los años se reseca y pierde efecto. Si tu notebook tiene varios veranos encima y se apaga sola, quema por abajo o sus ventiladores nunca bajan de vueltas ni recién prendida, probablemente toque una limpieza interna profunda con cambio de pasta. Ese trabajo implica abrir el equipo: si está en garantía, no lo hagas por tu cuenta; llevalo a un servicio técnico de confianza.
Y si después del service el veredicto es que ya cumplió su ciclo, en el catálogo hay reemplazos para todos los usos y presupuestos. Pasá a verlos, o escribinos por WhatsApp y te recomendamos según lo que venías usando.
